• La cocina de Bárbara

Ensalada con cilantro

Fresca y sencilla, con pocos ingredientes y un aliño que protagoniza esta ensalada vegetal, más el toque exótico del cilantro. En común con el Tabulé o Tabbouleh sólo tiene el limón, el tomate y el cilantro, este último definitivo para que el resultado recuerde al mencionado plato libanés.


Se prepara bien rápido, especialmente si tenemos patatas cocidas en la nevera. Si no es el caso, tampoco es un drama poner unas patatas a hervir, con piel y todo, que se hacen en un momento. En ese caso sí es necesario empezar con tiempo para que una vez cocinadas, se puedan enfriar convenientemente.


Sobre esas patatas ya cocidas que podemos tener en la nevera, hay que decir dos cosas. Una, que es una solución cómoda y rápida. Dos, que si tenemos patatas cocidas en la nevera más vale que tengamos planes más o menos inmediatos para ellas, pues una vez hervidas se les dispara el reloj biológico y tienden a fermentar, aun refrigeradas.


Ingredientes:

  • Cuatro patatas cocidas, con piel

  • Cuatro aguacates

  • Cuatro tomates

Para el aliño:

  • Cilantro

  • Jengibre

  • Limón

  • Pimienta

  • Aceite

  • Sal Maldon en escamas

  • Pipas de girasol y calabaza

Las corto en dados, como el aguacate. Utilicé cuatro pequeños porque éstos, junto con las patatas, forman la base sólida de la ensalada. Una vez mezclados en la ensaladera, añado tomate, también cortado en dados de tamaño similar al resto para que la combinación sea equilibrada y en cada bocado haya un poco de todo. Si queremos añadir proteína, el huevo cocido encaja perfecto, pero me apetecía la opción más vegetariana posible, y ésta lo es.

En cuanto al aliño, un preparado con cilantro desmenuzado sin demasiado empeño en conseguir trozos pequeños pero, eso sí, a cuchillo, que suelte bien su sabor; jengibre en cantidad, bien rallado; ralladura de limón y el zumo de medio limón exprimido; y pimienta negra recién molida. Una vez mezclado, añadimos aceite de oliva y removemos bien para luego verterlo sobre la ensalada. Entonces le añado unas escamas de sal y por encima un variado de pipas de girasol y calabaza, suficientes para que al comerla le aporten el contraste del fruto seco. No tenía nueces, pero se las habría añadido sin pensarlo.

No podía ser más sencillo. ¡Qué aproveche!



Links de interés:


https://salmaldon.es/